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Rachel Morrison, la primera mujer de la historia nominada al Oscar a mejor fotografía

¡STOP desigualdades! Todos somos mujeres

ESPACIO DIDÁCTICO

Por Noel Méndez Budia
Área de cine de la EMAV

Creo que en pleno siglo XXI todos podemos entender la idea de que no deberían existir discriminaciones sociales por género, etnia, cultura o clase social. El género no debería determinar tus posibilidades de acceder a un trabajo o de tu escala y condiciones salariales.

Cuando nacemos, niños y niñas son potencialidad pura y aunque tenemos temperamentos y caracteres diferentes, así como distintas realidades sociales y culturales todos deberíamos tener un acceso común a sanidad, educación y comida de calidad que pudiera permitir cierta igualdad de oportunidades.

Sé que algunas personas piensan que esto es una utopía y que las desigualdades van a estar siempre ahí y que no podemos hacer nada para evitarlo. Sin embargo, han habido grandes mejoras en la historia. En el siglo XIX los trabajadores tenían jornadas de 14-16 horas, no habían pensiones, ni sanidad, ni derechos laborales, las mujeres cobraban la mitad del suelo y los niños un cuarto del sueldo. Estos avances sociales se han conseguido luchando y con pensamientos frescos y igualitarios. Y es importante no olvidar que debemos seguir luchando para tener un mundo más justo, y que esta lucha empieza por nosotros mismos, en nuestra capacidad para comprender y actuar de un modo más amoroso, ya que el verdadero amor nace del entendimiento.

Aunque se hayan conseguido grandes mejoras no podemos olvidar que falta mucho por hacer. Algunos ejemplos son claros, en España las mujeres cobran un 18,8% menos por hora que los hombres. En 2017 el 58% de los parados son mujeres. (1)

Y si nos fijamos en el mundo del audiovisual los datos no son mejores. Es triste acudir a las salas de cine y ver que la mayoría de puestos de responsabilidad son llevados por hombres.

Haz un pequeño ejercicio: ¿cuántas directoras de fotografía conoces? Todo lo que viene a la cabeza son nombres masculinos. Casi todo el mundo que trabaja en el audiovisual sabrá quienes son Vitorio Storaro, Greg Toland, Emmanuel Lubezski, Roger deakins… Pero donde están las directoras de fotografía. Sólo en un 2% de las películas hay una mujer dirigiendo la fotografía. En efectos especiales sube a un 3% y tan solo en “diseño de vestuario” el 83% de las películas están llevadas por mujeres. Si hacemos un computo global solo el 26% en los cargos de responsabilidad en el cine son llevados por mujeres. (2)

Si hablamos de premios es bastante fuerte ver que solo cuatro mujeres han sido nominadas al óscar a la mejor dirección en toda su historia y tan solo una de ellas ha sido premiada. Hablamos de Katherine Bigelow por “The Hurt Locker”.

«Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres» Rosa Luxemburgo

Y no es porque no existan buenas directoras de cine o fotografía, tan solo hay que mencionar a excelentes directoras de fotografía como Natasha Braier (DOP de “The Neon Demon”), Agnes Godard (DOP de “The Falling”) Ellen Kuras (DOP de “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”), Maryse Alberti (DOP de “The fi ghter”). O increíbles directoras como Lynne Ramsay ”You were never really here”, Agnes Varda “Les glaneurs et la glaneuse“, Naomi Kawase “Mogari no Mori “, Iciar Bollain “Te doy mis ojos”. Los ejemplos son muchísimos y no sólo los encontramos en la dirección y la dirección de fotografía, es evidente que están en todas las áreas del trabajo audiovisual.

Podemos culpar de esta situación al pasado, venimos de sociedades muy machistas y patriarcales, donde el acceso laboral de la mujer ha sido limitado, censurado y controlado. Muchas personas dirán con razón que hoy en día ya no hay diferencia a la hora de quién debe dirigir a los equipos de eléctricos, de maquinistas y al equipo de cámara. Sin embargo los datos están en la mesa, siguen habiendo grandes desigualdades así como medios de coerción mas sutiles para que la situación no se revierta. Como por ejemplo la cosificación obligatoria a la que nos vemos sometidos socialmente.

Llevo 11 años dando clases en el sector audiovisual, por mis cursos han pasado cientos de alumnas y alumnos. Y es muy injusto constatar que existen diferencias laborales dependiendo del género como claramente indican los datos. Durante todos estos años hemos aprendido juntos y creo que el género es tan solo una etiqueta que no puede definir correctamente aquello que constantemente se transforma y nos transforma, que somos nosotros mismos. El camino de cada uno, con sus decisiones y pensamientos es lo que realmente define a los seres humanos y lo que transforma nuestra realidad diaria.

Si un día queremos levantarnos en un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres, es hora de desafiar las injusticias y el primer paso del cambio se encuentra dentro de nosotros mismos. El primer paso es con nuestros pensamientos y el segundo con nuestras acciones.

(1) Datos de http://www.unwomen.org
(2) Informe CIMA 2016 http://cimamentoring.com/wp-content/uploads/2017/11/

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