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Latitud IV

Latitud IV

Las diferentes clasificaciones que se han utilizado a lo largo de la historia para hablar de la sensibilidad y para medirla en las cámaras, tienen una cantidad de acrónimos tremendos e inducen normalmente a confusión, así que vamos a explicar un poquito qué significan cada uno de ellos, de dónde vienen y qué relación hay entre ellos.

La escala aritmética de la Organización Internacional para la Estandarización, ISO, se corresponde con la de la antigua Asociación Estadounidense de Estandarización, ASA. Que ahora se denomina Instituto Estadounidense de Estandarización Nacional ANCI.

Según esta escala, cuando se dobla la sensibilidad de una película, se dobla también el número que corresponde con la velocidad de esa película. Pero aún no hemos terminado con la siglas, porque la escala logarítmica del ISO, se corresponde a su vez, con la del Instituto Alemán para la Estandarización DIN. En este caso, cada vez que una película duplica su velocidad, se indica añadiendo tres grados al valor que representa tal velocidad. Por ejemplo, una película de ISO 200/24 grados, tiene el doble de sensibilidad que una de ISO 100/21 grados. Por regla general, se omite el índice de exposición logarítmico y solamente se da el valor del índice de exposición aritmético, por ese motivo, son exactamente iguales en apariencia, los valores de ISO y de ASA. Por otro lado, tenemos el concepto de ganancia, que se refiere a la proporción de la amplificación de la señal eléctrica, que procede del sensor y que se dirige hacia el conversor analógico digital. En los sistemas de captación digital se alcanza una relación entre la saturación de los fotodiodos y los valores codificados que dependen de la amplificación de la ganancia de la señal original. La relación entre los datos que proporciona el sensor y la luminosidad final en la imagen, es en cierto modo arbitraria. Depende de muchos factores seleccionados para la interpretación de la información que procede del sensor en un determinado espacio de color, tal como el RGB. Hay numerosos elementos que contribuyen a mejorar la clasificación ISO del sensor. La propia eficiencia de los fotodiodos individuales y su tamaño, ayudan a que se reduzca el ruido base. También lo hace el factor de relleno elevado, en ese caso. Si coinciden ambas cosas, es decir, un tamaño de fotodiodo bastante grande y un factor bastante elevado, el fabricante se puede permitir elevar un poco la ganancia para conseguir tener más señal. Se dedica, por tanto, un gran esfuerzo y gran cantidad de la potencia de procesado, para los procedimientos de eliminación del ruido y aquellos, de los que ya hablamos en el capítulo anterior, de sustracción de fotograma oscuro. Con todo ello, se consigue aumentar aún más la sensibilidad y una vez que se consigue todo esto, se busca más o menos un índice ISO, que sea en la medida de lo posible, muy similar a aquel índice y a aquel valor de exposición, que tendría una emulsión fotoquímica con el mismo brillo. Lo más normal es que los parámetros de cámara que se utilizan para interpretar los datos RGB del sensor, ya estén fijados de antemano. Para permitirnos diferentes opciones de índice de exposición, se modifica la ganancia de la señal, cuando está todavía en su etapa analógica, es decir, antes de que se muestreen los datos y se codifiquen binariamente. Esto quiere decir que dependiendo de la cámara que estemos utilizando, algunas te permiten modificar los índices de exposición y la ganancia dentro del universo de la captura digital. Sin modificar la latitud del sensor, cosa que sería imposible, lo que hacen es variar exactamente la cantidad de stops de sobrexposición o subexposición que tenemos con respecto al gris medio de la curva logarítmica que estemos aplicando. Es decir, que según el valor que nosotros apliquemos de clasificación de índice de exposición, a pesar de que tenemos el mismo número final de pasos de latitud, lo que hacemos es, exponer para las altas luces o exponer para las bajas luces.

El trabajo del director de fotografía a la hora de buscar un equilibrio de sensibilidad y de ganancia en la toma para traducir visualmente lo que nos cuenta el guión, sigue siendo el mismo que ha sido a lo largo de toda la historia. Pero es verdad que ahora hay más posibilidades y más herramientas que nunca antes.

El proceso de exponer con cámaras de cinematografía digital que aplican sobre la imagen en curvas logarítmicas, puede parecer un poquito contra intuitivo. No es lo mismo exponer cuando tenemos un gris medio específico marcado por el fabricante y que es adecuado, única y exclusivamente para una de las curvas logarítmicas de ese fabricante en concreto, que exponer con una cámara que no cuenta con este tipo de herramientas. Puede que haya mucha gente que esté habituada antiguamente a tener una cámara en la cual la clasificación de ISO nativo o base, se encuentre en el punto más bajo y se vaya subiendo a partir de ahí. Según se iba subiendo la ganancia, no sólo subía la señal, sino también su primo feo, el ruido. Pero esto no ocurre así con este tipo de cámaras, porque lo que tenemos es siempre, en todo momento, la misma latitud. De modo que si una cámara de cinematografía digital, tiene 14 de latitud, va a seguir teniéndolos, apliquemos el ISO que apliquemos, y el índice de exposición que se va a grabar en RAW, es exactamente el mismo siempre. Lo único que vamos a modificar es la posición del gris medio, con respecto a esta latitud, en la interpretación que estamos haciendo en el monitor, de lo que está grabando la cámara. De modo que nosotros veremos, más o menos luminosidad en ciertas áreas de la imagen, o más o menos detalle, en las zonas de altas luces o en las zonas de bajas luces, pero lo que se está grabando, no es lo que estamos viendo. Pero vamos a poder toquetear lo que hemos grabado, luego en postproducción, para conseguir más o menos el aspecto que nosotros estamos viendo en ese momento. Para poder ajustar esto, puede parecer un poco contra intuitivo con respecto a lo que hacíamos con cámaras que no disponían de estas herramientas, porque si lo que necesitamos es tener mayor información en las altas luces, la manera de conseguir esto, con los 14 stops de latitud, es subir el índice de exposición, no es bajarlo. Esto no nos va a dar más o menos ruido, porque la latitud del sensor, es la misma siempre. Lo único que va a hacer, es bajar el gris medio, para que tengamos dentro de esos 14 stops, más pasos en la parte de sobrexposición que en la de subexposición. Es decir, vamos a sacrificar no en la grabación, pero sí en el aspecto final de la imagen, detalles en las áreas oscuras, en las áreas de bajas luces, a cambio de ganarlo, en la de altas luces. Y al revés, si lo que queremos tener es mucha más información de la zona de bajas luces, lo que tenemos que hacer es bajar el índice de exposición, porque lo que hará esto, es subir donde está situada la línea del gris medio, y por lo tanto, habrá un mayor número de pasos de subexposición, con respecto a esa línea del gris medio. Por lo tanto, estaremos sacrificando detalle en las altas luces para obtenerlo en las bajas luces. En total, seguiremos teniendo el mismo número de pasos. Esta es la manera en la que tenemos que exponer, cuando trabajamos con cámaras de cinematografía digital, que utilizan curvas logarítmicas aplicadas sobre la imagen.

Al final, en la postproducción, vamos a poder ajustar a un sitio u otro. En cualquier caso, no es válido pensar, como mucha gente piensa, que debido a esto da absolutamente igual la exposición que hagamos, porque se puede corregir en postproducción. Porque lo que se hace para conseguir aplicar estas curvas logarítmicas, es básicamente comprimir la información, o bien en las altas o las bajas luces o en ambas, para mantener un contraste relativamente adecuado para los tonos medios, que son aquellos para los cuales el ojo humano tiene mayor sensibilidad. Por eso se aplican las curvas logarítmicas y luego normalmente, un LUT, de lo que ya hemos hablado en capítulos anteriores. Pero si nosotros no exponemos correctamente porque creemos que nos da igual y en postproducción, podemos arreglarlo, lo que haremos será que, efectivamente puede que siempre que haya información en la señal podamos recuperar información de las altas luces o levantarla de las bajas luces, pero si no hemos hecho esa exposición correctamente, la compresión va a ser mucho más elevada en estas dos zonas y por lo tanto, aparecerán artefactos en la imagen.

En términos generales y para resumir lo que hemos contado en los últimos cuatro capítulos de esta serie. Hay que tener en cuenta que las cámaras de cinematografía digital han evolucionado muchísimo en la última década y media y que a día de hoy no sólo superan en sensibilidad a las emulsiones fotoquímicas, sino también en latitud, e incluso en determinadas circunstancias, puede que tengan una información más amplia de color.

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