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Evaluación de ópticas

Evaluación de ópticas III

Durante el proceso de diseño, los fabricantes intentan por todos los medios reducir la falta de uniformidad en el campo de iluminación de la óptica desde el centro hasta los extremos. Aún así, todas las ópticas del mundo viñetean. Pero este fenómeno es mucho más grave en cine que en fotografía, porque es más obvio y más evidente cuando realizamos desplazamientos, ya sea una panorámica horizontal o vertical, o bien movimientos de Dolly. Podríamos decir que las leyes de reflexión y refracción óptica, indican que si la luz entra perpendicular, en una óptica de base que no tuviera ningún revestimiento, en cada superficie reflexiva, cada vez que atraviesa un cambio de superficie de vidrio a aire, se perdería un 5% de la luz y el 95% restante se transmitirá.

Esto significa que cuando sumamos una cantidad X de elementos en el bloque óptico, hemos perdido una cantidad de iluminación importante. Siempre y cuando una óptica no tenga revestimiento. 

La luz que no llega de forma perpendicular, especialmente en el caso de los grandes angulares, que existe más posibilidad de que llegue la luz en otros ángulos de incidencia mucho más pronunciados, produce también un incremento en el fenómeno que acabamos de contar. De manera que al incrementarse la refracción, también existe una diferencia mayor entre el campo de iluminación en el centro, con respecto al que hay en los bordes. Por eso, se produce el fenómeno del viñeteo.

Para comprobar cómo afecta al viñeteo a cualquier distancia focal, de cualquier juego de ópticas con el que vayas a trabajar, basta con hacer un chequeo muy simple con un fondo uniforme como éste que tenemos detrás y sencillamente ver cómo responde la óptica en las posiciones.

Por regla general, se suele escoger la apertura máxima y por lo menos un T4 y en ocasiones un T5.6. Esto se puede hacer a distancia mínima de enfoque y enfocando a infinito. Nunca está de más conocer el número de grupos en el que están los elementos del bloque óptico unificado, porque es esencial esa cantidad de elementos y esa cantidad de grupos para determinar el comportamiento futuro de la óptica.

El ángulo de rotación del anillo de enfoque, es fundamental para un foquista. Hay que establecer exactamente cuál es la distancia que hay entre marcas. 

opticas de cine

¿A día de hoy es más adecuado tener un ángulo de rotación más grande? Depende de cómo se esté operando el foco y hay que tener en cuenta que la mayoría de las veces en los rodajes a día de hoy, se usan motores externos y se utiliza directamente un mando de foco remoto o una unidad de control remoto de todo el sistema. Como es obvio, las marcas deben estar calibradas con precisión y, a ser posible, grabadas en el barrilete con relieves, y puede ser y que sea con pintura especial, luminosa o reflectante para cuando trabajamos en situaciones con muy poca luz.

Los juegos de óptica deben mantener, en la medida de lo posible, siempre las dimensiones muy parecidas o al menos una uniformidad en el diámetro frontal y en la posición de los anillos. En la mayor parte de los casos es así pero hay situaciones en los que sencillamente no es posible. Pero normalmente se busca esta proporcionalidad y que los anillos estén en los mismos sitios, independientemente de las dimensiones totales. Esto va a facilitar muchísimo el trabajo con un portafiltros, parasol, etc. Del mismo modo, los mandos de foco o los motores de control remoto estarán en la misma posición, aunque nosotros cambiemos de distancia focal, lo que nos va a ahorrar una cantidad considerable de tiempo al final de cada jornada de rodaje. Y como sabéis, el tiempo es pasta.

El par de torsión necesario para accionar los anillos tiene que ser consistente en todo el juego de óptica, una especie de combinación entre facilidad de accionamiento y suavidad.

Tiene que ofrecer también cierta resistencia al avance, para que todo el tiempo sea uniforme el movimiento. Existen básicamente tres clases o tres tipos de sistemas mecánicos de enfoque en las ópticas, dos de ellos extremadamente comunes. El primero es la helicoidal y el segundo el sistema de levas. El tercero es un sistema por cable que solo utilizan ciertas ópticas muy precisas, por lo que no vamos a entrar en detalle en este último. 

En este capítulo, Julio explicará la diferencia entre estos tres sistemas mecánicos y en qué situaciones conviene usar uno y otro. 

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