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Cómo sacar el mayor rendimiento a una óptica de cine – Julio Gómez

Las ópticas de cine, al igual que las fotográficas, tienen un punto “dulce” en el diafragma. Significa que el rendimiento óptimo de la óptica se alcanza en una apertura de diafragma específica.

Esta apertura depende de la fabricación y de la filosofía que está siguiendo el fabricante con esa óptica concreta. En cualquier caso, nunca vamos a tener el rendimiento óptimo a aperturas muy abiertas o muy cerradas. Cuando tenemos la máxima apertura juegan las aberraciones de Seidel en nuestra contra y no podemos tener un rendimiento óptimo en ningún caso. Empieza a haber un rendimiento mucho mejor a partir de un paso o dos de diafragma en adelante. Y cuando cerramos demasiado el diafragma, tenemos el problema de la difracción, un fenómeno que reduce muchísimo la resolución y el contraste de la óptica como consecuencia de que la luz choca con las palas de diafragma, se difumina y en lugar de tener un punto final en el sensor lo que tenemos es una especie de círculos concéntricos más difuminados que se llaman anillos de Airy.

¿Cómo vamos a saber exactamente en qué apertura está el punto dulce?

Muy sencillo, basta con que tengamos una carta de resolución, hacemos una captura de fotograma a cada apertura. Ampliamos la captura a un 300% de zoom en un software como Photoshop y podremos observar muy claramente las diferencias en resolución y en contraste en cada apertura de diafragma. Veréis claramente una apertura que es la que tiene el mejor rendimiento y sabréis cuál es el punto dulce de ese diafragma.

¡Ojo! Como dice Julio, este hecho no puede condicionar la narrativa, es decir, si yo necesito contar algo y tengo una profundidad de campo específica que es la que me va a ayudar a contar una historia, no voy a sacrificar eso porque necesito tener la apertura que tiene el punto dulce, simplemente sabremos dónde está el punto más alto de rendimiento de esa óptica.

Igualado de la gama cromática

Si nosotros vamos a rodar una misma secuencia con dos distancias focales distintas, no puede ser que las dos ópticas que estamos usando tenga una gama cromática demasiado distintas, porque luego nuestro colorista nos va a odiar a muerte y con razón.

Se da el fenómeno en la actualidad de que hay gran cantidad de ópticas cinematográficas que son adaptaciones de ópticas fotográficas con mecánica para cine. Hay que tener cuidado con esto porque no todos los fabricantes de ópticas fotográficas que hacen una adaptación para ópticas de cine incluyen unos revestimientos que igualen la gama cromática en todo el juego de lentes.

¿Por qué ocurre esto? Porque en las ópticas de fotografía se buscan condiciones diferentes y en los revestimientos que se incluyen en los elementos proporcionan también una cierta tonalidad. A veces hay dominantes muy evidentes en las ópticas, y eso es parte del carácter o de la personalidad o de como queráis llamarlo.

Pero en fotografía, esto varía según las distancias focales. Por ejemplo, si nosotros vamos a hacer fotografía de arquitectura, normalmente vamos a querer tonos fríos, además de que se suelen utilizar más angulares. Sin embargo, si vamos a hacer retrato, y hablamos de distancias focales como un 35mm, 50mm, 85mm e incluso un 135mm, en todos estos casos se busca que las ópticas sean un poco más cálidas, porque eso viene bien para los tonos de piel.

errores que todos los videógrafos principiantes hacen

Esto en fotografía está diferenciado porque son dos usos diferentes y no tienes que combinarlo en el mismo proyecto, sin embargo, cuando trabajamos en cine, tenemos el problema de que el color tiene que ser el mismo, salvo que haya un motivo narrativo específico para cambiar eso.

Para conseguir este igualado de color, hay que utilizar la misma cantidad de múltiples revestimientos en cada uno de los elementos de la óptica. El igualado de color depende de la calidad de fabricación de la óptica, los materiales que se han utilizado en el vidrio óptico y los revestimientos que se han utilizado.

¿Cómo podemos comprobar la gama cromática del juego de ópticas que hayamos escogido?

Muy sencillo, con una carta de color normal y corriente, podemos coger diferentes distancias focales y comparar entre ellas para ver si realmente hay una gama cromática uniforme. Y en cada óptica también puede ocurrir que en distintas aperturas de diafragma se produzcan cambios cromáticos.

Reflejos internos en el primer elemento del bloque

El flare, el dichoso flare que tanto gusta y que en muchas ocasiones es una mera moda hipster. Hay que evaluar exactamente cómo se comporta la óptica en todo su bloque a la hora de reflejar la luz internamente: cuántos elementos tiene, cómo reflejan entre ellos la cantidad de luz que entra, etc.

Para comprobar el tipo de reflejo interno que tiene la óptica puedes utilizar un fondo negro, una fuente de luz suficientemente potente y puntual, que apunte directamente al eje óptico y haciendo pequeñas panorámicas para ver exactamente cómo se comporta el reflejo interno en el centro y en los bordes de la óptica.

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