¡Seguimos con nuestras entrevistas especiales para el 8M! En esta ocasión entrevistamos a Lucía Delgado y Tábata Cerezo, creadoras del proyecto de IntimAct.
¿Qué es IntimAct?
IntimAct es una agencia de coordinación de intimidad en rodajes. Esta nueva fase se añade al resto de fases de cualquier proyecto audiovisual siempre y cuando haya escenas íntimas en él.
Las/os responsables de la coordinación de intimidad colaboran directamente con los directores y creativos del proyecto para crear, pactar y ensayar una «coreografía» íntima que proteja en todo momento los derechos de los intérpretes. Este servicio nace en Reino Unido y Estados Unidos de la necesidad de mitigar los posibles riesgos derivados de estas secuencias en rodajes.
Puedes ver todos los detalles sobre la coordinación de intimidad en nuestra entrevista a Lucía y Tábata.
Transcripción de la entrevista de IntimAct
Lucía: Yo soy Lucía Delgado.
Tábata: Tábata Cerezo.
Lucía: Y juntas formamos IntimAct, que es nuestra empresa y proyecto de coordinación de intimidad en España. En nuestra formación inicialmente, nosotras venimos de ser actrices, nos hemos formado y certificado internacionalmente en coordinación de intimidad, que es una formación muy completa, muy rigurosa, que incluye asuntos como consentimiento, trauma, trabajo con menores, asuntos en LGTBIQ+, primeros auxilios de salud mental, por ejemplo. Hay muchos asuntos y es una formación muy extensa.
¿Para qué sirve la coordinación de intimidad?
Tábata: La coordinación de intimidad nace de la misma lógica que la coordinación de acción. Igual que nadie rodaría una escena de violencia de manera improvisada y sin protecciones por que es muy probable que alguien se acabe haciendo daño, y además el contenido no sea todo lo realista que queremos por cámara, porque simular ese tipo de acciones es técnico y es complejo. Pasa lo mismo con las escenas de sexo. Porque veníamos de que, siendo el rodaje un lugar donde está todo muy planificado,
cuando llegaban las escenas de sexo, muy habitualmente, nadie sabía qué es lo que se tenía que hacer, porque no había espacio donde haber hablado de esas escenas, donde haber puesto en común el consentimiento de los intérpretes, donde afrontar esas escenas de manera coreografiada y técnica.
Entonces, la coordinación de intimidad, lo que viene es a rellenar ese vacío, a asegurarse que nadie se hace daño, ni físico, ni emocional, ni psicológico durante el rodaje de esas escenas. Que se protege el consentimiento de los intérpretes y que existe un acercamiento técnico, coreográfico y también narrativo al contenido íntimo.
¿De qué fases consta la coordinación de intimidad?
Lucía: Nosotras siempre insistimos mucho en que es muy importante que nos incorporemos desde la preproducción. Actuamos como jefas de departamento, como un departamento más y, por lo tanto, lo que hacemos es preparar mucho todas estas escenas íntimas. Hacemos una labor mucho de reuniones con dirección, con cada intérprete involucrado, con todos los departamentos que pueda ser necesario que se involucren también. Principalmente vestuario, pero todos los demás también. Y hacemos esta labor de intermediación de todas estas conversaciones, tratando de que exista un canal de comunicación claro y que la información necesaria llegue a cada departamento y persona involucrada.
En este momento de preproducción hacemos todas estas labores y también en los ensayos, que digamos que es la parte más importante de este trabajo, donde los cuerpos de los intérpretes pueden pasar por esas coreografías, por esos movimientos. Movimientos que estamos diseñando en conjunto con directores e intérpretes, y también es el espacio donde a nivel narrativo y creativo nos podemos explorar más, porque luego ya sabemos que en set todo va mucho, con unos tiempos mucho más restringidos. Estos ensayos son fundamentales también por lo que decía Tábata antes de que son movimientos técnicos. La simulación es algo muy técnico que a veces los cuerpos, pues tiempo para entenderlo. Igual que no todo el mundo baila genial, pues estos cuerpos también necesitan tiempo para integrar esos movimientos.
Tábata: Y luego en rodaje lo que hacemos es asistir la grabación para asegurarnos que todo sale como era planeado, que se evitan todo un momento el contacto genital y que conseguimos los resultados realistas que se quieren conseguir a través de la cámara.
¿Cómo se evitan los conflictos en los rodajes de estas escenas?
La clave de la coordinación de intimidad es que nos anticipamos a que puedan aparecer esos posibles conflictos, por su turno a estas conversaciones por un lado con los directores y por el claro con los intérpretes para ir encontrando un terreno común entre la visión de la persona que dirige y los límites de consentimiento de los intérpretes. Entonces vamos dibujando ese terreno donde sí pueden encajar esas piezas y anticipamos si vemos que hay conversaciones que se tienen que tener o hay que buscar soluciones o seguir replanteando la escena para conseguir ese lugar donde pueda suceder y que todo el mundo esté tranquilo y contento con el contenido. Haciendo todo ese trabajo de anticipación, la posibilidad de que exista un conflicto en rodaje es mucho menos probable.
Lucía: Lo que sí que es cierto es que, si se da el conflicto, también es muy importante la labor de nuestro rol de ofrecer soluciones creativas, de tener digamos siempre un as en la manga, otra posibilidad que ofrecerle a las personas que están dirigiendo para poder contar esa escena sin que nadie sobrepase límites o se haga daño de ningún tipo.
¿Cómo descubristeis vosotras esta figura?
Lucía; Nosotras conocimos la figura antes de que llegara a España, porque empezamos a ver entrevistas a interpretes extranjeros que nos gustaban y comenzaban a hablar de este rol, sobre todo en Estados Unidos y en Reino Unido que es donde nació la figura originalmente. Entonces nosotras que nos conocemos desde hace más de 10 años, estudiamos juntas interpretación, hablábamos entre nosotras y también con compañeras y compañeros; «qué necesario es esto», «qué guay sería que existiera en España» y «qué vacío hay». Entonces, en 2021 nos llegó la oportunidad de formarnos a través de una certificación que estaba organizando Netflix a nivel internacional y fue ahí que entramos en la
formación y posteriormente creamos IntimAct como nuestro paraguas para empezar a trabajar.
Tábata: No teníamos ni idea de qué tal iba a acoger la industria española el rol, porque es verdad que aquí tenemos una cercanía con el contacto y con el consentimiento que es distinta a la cultura anglosajona, pero el resultado ha sido muy positivo y la realidad es que es un rol que cada vez estamos establecido en la ficción española. En los dos años ya es un rol muy conocido y que ya casi todo el mundo nos da por supuesto cuando viene una escena íntima, lo cual es una alegría.
Lucía: Sí, un éxito.
Próximamente publicaremos nuestra siguiente entrevista especial 8M. ¡No te las pierdas!