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Ira Tiffen, creador de filtros de cine

Entrevista con Ira Tiffen, el actual vicepresidente de la división de filtros de Schneider Optics

Entrevista con Ira Tiffen, el actual vicepresidente de la división de filtros de Schneider Optics, que comparte con nosotros su recorrido, sus anécdotas y sus amplios conocimientos acerca de los filtros cinematográficos.

INICIOS EN TIFFEN COMPANY

“Tempranamente, decidí seguir el camino de mi padre, Nat Tiffen, un maquinista que se asoció con dos de sus hermanos, Sol y Leo, para crear lo que se convertiría en Tiffen Company” –introduce Ira Tiffen, actual vicepresidente del departamento de filtros de Schneider Optics–. Nat fue responsable de la fabricación y del desarrollo de productos mientras sus hermanos manejaron las ventas y el marketing. “A mediados de los años cincuenta, mi padre percibió la necesidad de ampliar su gama de accesorios de lente de aluminio mediante el desarrollo de una nueva línea de vidrio de filtro” –añade Ira–. Las investigaciones de Nat lo llevaron a desarrollar un proceso de fusión permanente entre dos capas de vidrio transparente mediante un material de unión que incluía el color o el efecto óptico. De esta manera, lo que distinguía los filtros de Nat con respecto a la competencia era su durabilidad extrema en una variedad de ambientes y el grado de precisión con que los colores y los efectos eran producidos de manera consistente. Estas cualidades llevaron a que la NASA usara filtros Tiffen en el espacio; estos mismos filtros fueron empleados durante mucho tiempo en innumerables películas y producciones de televisión por su capacidad de hermosear, desde el punto de vista visual, las historias contadas. Ira prosigue explicándonos sus primeras tareas en la compañía: “Empecé a trabajar en Tiffen Company a los seis años barriendo pisos en la fábrica. Construí un cuarto oscuro en casa con mi padre a los once años. Tras graduarme de ingeniero químico en la NYU (New York University), mi padre me enseñó cómo fabricar el cristal de filtro que había concebido, hasta pronto hacerme cargo de aquel departamento. Más tarde contraté y formé al que constituyó mi propio reemplazo, un talentoso compañero, Mike Fecik, que no sólo asistió mis esfuerzos, a su vez contribuyó a mantener la tradición en la empresa después de mi partida.”

LOS FILTROS ULTRA CONTRAST

Cada filtro que inventó en los más de treinta años trabajando en Tiffen Company se creó a su manera. Ira nos lo ejemplifica: “A veces un cineasta se topaba con un problema que un filtro en concreto podía solucionar. Otras veces me planteé una nueva forma de alterar las cualidades de la luz, de forma que los cineastas encontraban en ella útiles usos.” Como proceso, solía tratar de controlar ópticamente el color, la luminancia, el contraste, la nitidez y el flare. Luego de haber creado los filtros originales de bajo contraste, empleados en 1975 por John Alcott en el film Barry Lyndon de Stanley Kubrick, trece años más tarde, halló la manera de reducir el contraste evitando que resalten los reflejos, un experimento que nunca se había hecho antes.

LA SERIE GLIMMERGLASS

Bill Wages es un cineasta de Atlanta que siempre está inventando nuevos gadgets para solucionar problemas que surjan, a menudo relacionados con la iluminación, a veces implicando algún efecto de filtro. Así, en los años noventa, Bill intuyó que sería útil y necesario un nuevo filtro de difusión con un toque peculiar. Efectivamente, bien se sabe que ciertos actores de renombre insisten en que sea instalado un filtro de difusión concreto sobre la lente de la cámara a la hora de rodar (aspecto que llegaba a mencionarse en el propio contrato). Ira afirma que “no todo el mundo calificaría para este trato especial, sin embargo Bill pensó que si pudiera de alguna manera incrementarles la confianza a sus actores, algunos de ellos sí que se beneficiarían con ello.” Así fue como diseñó filtros de difusión utilizando materiales de ferretería para producir vidrio con una apariencia especial que “lo haría brillar en la luz a modo de diamantes” –poetiza Tiffen–. Al inicio de sus producciones, el cineasta les presentaba a los actores el filtro en cuestión, les advertía lo bien que todos lucían con su aplicación, antes de recalcar que cuando vieran un pequeño glitter en la lente, sabrían que estarían siendo bien cuidados y se verían mejor. Aunque no todos los actores se mostraban solicitantes al respecto, en múltiples ocasiones era positivamente recibida la propuesta. Seguidamente, Ira nos explica que Bill le trajo su prototipo de filtro y éste primero denominó la serie Glimmerglass inspirándose en el Lago Otsego, apodado así en la película Leatherstocking Tales de James Fenimore Cooper. “Este lago se encuentra cerca del Baseball Hall of Fame. Me había llevado mi familia a acampar allí años atrás y siempre me gustó el nombre” –remembra Ira–.

SCHNEIDER OPTICS

En el 2004, decidió retirarse de Tiffen Company que había dejado de pertenecer a su familia. Cinco años más tarde, después de dedicarse a trabajos artísticos de vidrio, respondió a una solicitud que lo llevó a realizar filtros nuevamente. En este caso, para facilitarles a los cineastas la creación de rayas anamórficas, con o sin lentes de este tipo.

En el 2012, después de más de tres años de fabricación y comercialización de los filtros de rayas en todo el mundo, vendió el proceso a Schneider Optics (la división estadounidense de Schneider Kreuznach, el prominente fabricante de lentes alemán) e integró el equipo como vicepresidente de la división de filtros de Motion Picture & Television (MPTV). En Schneider Optics habían comenzado a fabricar su propio filtro de vidrio diseñado para el mercado cinematográfico y televisivo a mediados de los años noventa. El director ejecutivo Dwight Lindsey percibió el potencial del mercado: “Decidido a encontrar una manera de diferenciar su nuevo producto de la competencia, recurrió a Stuart Singer, un excelso diseñador de lentes, que trajo consigo a Bob Zupka y Ron Engvaldsen. Se encargaron respectivamente de crear nuevos efectos ópticos y de fabricarlos de la manera más fiable posible” –sostiene Ira–.

El equipo definió las bases de su nueva línea de filtros enfocándose en tres factores clave. El primero, el uso del denominado water white glass (o vidrio blanco acuoso) que se caracterizaba por su bajo contenido férreo y por ser más incoloro, excluyendo así las tonalidades verdes pálido del vidrio que se empleaba usualmente en el mercado. El segundo fue la adición de un sello negro brilloso de epoxi alrededor del borde del vidrio de los filtros cuadrados y rectangulares. Esto proporcionaba protección contra virutas y grietas, impedía que la luz entrara por el borde del filtro, además de que eliminaba eventuales flares. Por último, Schneider fue precursora en el uso del polarizador más eficiente, el True-Pol. Estas mejoras de calidad allanaron el camino y le permitió a Schneider ser tomada en serio por la comunidad profesional. Siguieron con una serie de nuevos efectos que desde entonces alcanzó un gran protagonismo. Cuando me uní a la compañía, mis filtros anamórficos de efecto de rayas se convirtieron en la nueva serie de filtros True-Streak de Schneider.”

“Existen efectos adicionales, aún por desarrollar, que ofrecerán innovadores matices para orientar la luz. Siempre y cuando empleemos las lentes para recaudar la luz de la que disponemos, resultará valioso añadir un filtro óptico que afine la misma hasta su punto cúlmine.»

LA SERIE GLIMMERGLASS

Ira concluye que “hay muchas cosas que los filtros pueden lograr en las manos de un cineasta experimentado. Con sólo sumarle un suave brillo a unas velas para realzar la vertiente romántica de una escena, le damos más o menos verosimilitud. Al igual que si perfilamos unas rayas azules brillantes desde los faros de un coche en una escena de persecución nocturna, la energía visual resultante puede dejar a la audiencia con el alma en vilo. Finalmente, existen efectos adicionales, aún por desarrollar, que ofrecerán innovadores matices para orientar la luz. Siempre y cuando empleemos las lentes para recaudar la luz de la que disponemos, resultará valioso añadir un filtro óptico que afine la misma hasta su punto cúlmine.

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