Carles Bosch, el director inauguró el festival DocsBarcelona con su última película, ‘Petitet’

Carles Bosch, co-fundador del mítico programa de Televisió de Catalunya ‘30 minuts’ en 1984, ha dirigido reportajes y documentales de algunos de los acontecimientos internacionales más relevantes. En 2002 dirigió su primera película documental, Balseros, la cual recibió algunos de los galardones internacionales más importantes y fue Nominada al OSCAR® a la Mejor Película Documental. Su segundo documental, Septiembres, fue premiado en los festivales de Málaga, Miami y IDFA. También es director y guionista de la película documental Bicicleta, cuchara, manzana, ganadora del premio Goya y el premio Gaudí. El pasado 16 de mayo inauguró el DocsBarcelona con Petitet.

DE PERIODISTA A DIRECTOR DE CINE DOCUMENTAL

Carles no se ha definido nunca como reportero de guerra. En sus tiempos como periodista cubrió varios eventos internacionales de carácter trascendental, eventos que nos afectan a todos”. Se volcó totalmente en la profesión y explicó todas estas historias en un formato de media hora —en el programa 30’— que “cada vez se me estaba quedando más corto”. Carles hizo la transición con Balseros, cuando después de realizar unos reportajes para el programa 30’, volvió a seguir a sus personajes al cabo de unos años. No abandonó su profesión, continuó su vida de periodista creando otro tipo de formato más grande y atractivo para él. “Si te dedicas a comunicar hechos —dice el director— el objetivo es que llegue a la gente y yo en ese momento tenía la sensación de no estábamos llegando lo suficiente”.

El gran regalo que le hizo el cine documental a diferencia de cuando trabajaba de periodista fueron “los silencios, poder dejar que aquella persona cuando acababa de hablar se quedase callada”. Precisamente este silencio que no se incluye en los clásicos reportajes televisivos están llenos de contenido, y es mucho más cercano a la magia del largometraje.

Carles ha sido totalmente autodidacta de la profesión, impulsado por las ganas de viajar, la música y la curiosidad por descubrir que había detrás de los reportajes de los años 60. “La música ha sido un vehículo para explicar temas sociales o políticos y acercarlos al público”—dice Bosch.

CÓMO DIRIGIR UN DOCUMENTAL

El director no se considera una persona que durante el tiempo de rodaje de un documental se haga íntimo de sus personajes, pero sí que es muy transparente y cree que es esencial que sepan por qué está haciendo la película. “Si consigo que mis personajes abran su corazón es porque les transmito la confianza de que no serán traicionados”. Un documental no es ficción, por lo que es imprescindible no dirigir nunca a los personajes, porque no son actores y si intentan realizar algún papel no serán naturales. “Alguna vez he podido tener el peligro de que mis personajes sobreactuen sobre sí mismos, pero normalmente no pasa porque están haciendo cosas muy importantes en su vida, viviendo situaciones únicas en momentos únicos —explica Bosch— un día grabé una chica que se encontraba con su madre cuando hacía meses que no la veía, ¿qué tengo que dirigir allí?”. Claramente, la realidad supera la ficción y lo importante a la hora de dirigir un documental es tener clara la historia que se quiere explicar.

Documental Petitet

PETITET (RUMBA PA’TI)

Carles Bosch admite que no conocía la enfermedad de Petitet cuando le propuso hacer una película documental sobre él. “Hace tiempo que le conozco y hemos coincidido muchas veces —dice el director— cuando me llamó para hacerme una consulta yo ya pensé “uf, está enfermo””. En aquel momento Bosch había estrenado recientemente el largometraje que le valió el Goya a Mejor Película Documental: Bicicleta, cuchara, manzana. Petitet, nombre artístico de Joan Ximénez Valentí, padece miastenia gravis, una enfermedad rara neuromuscular autoinmune “que merece ser explicada en un documental como tantas otras enfermedades —dice Carles— pero en aquel momento no hubiese hecho otro documental sobre un trastorno.” Petitet es una película sobre un personaje que es músico y padece una enfermedad, pero el motivo principal del fi lm no es ni uno ni otro, es cumplir lo que le prometió a su madre moribunda: que un día llevaría la rumba catalana al escenario de un gran teatro de Barcelona.

“Es milagroso que a pesar de las dificultades de la profesión, somos capaces de hacer películas que después son redondas y que llegan a ganar premios internacionales”

FINANCIACIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE UN DOCUMENTAL

Petitet se ha producido a fuego lento durante dos años. Durante el primer año, no hubo ninguna productora detrás del film, porque desgraciadamente, las productoras no invierten en una película hasta que no sea una apuesta segura. “He perdido dinero —explica Carles— Desde que acabé Bicicleta, cuchara, manzana hasta que empecé Petitet, he intentado hacer otros documentales, pero me he encontrado con situaciones en las que el personaje perdía fuerza, o yo mismo acababa perdiendo el interés, o ya no teníamos el permiso para continuar grabando en ese país… todo esto es dinero que yo he ido invirtiendo, cosa que en el cine documental le toca al director, los productores llegarán más tarde”.

Hablando de las subvenciones para proyectos audiovisuales, Bosch alega que ha intentado conseguirlas, pero no existen subvenciones para el autor —él era el autor, el alma del proyecto— y tampoco tiene una productora. “Hay que ser una productora para acceder a cierto dinero, cosa que para mi es un tanto injusta. Critico el sistema, no critico las productoras”. Está claro que las productoras siempre apostarán antes por un producto más comercial que un documental, pero aun así, como dice Bosch: “Es milagroso que a pesar de las dificultades de la profesión, somos capaces de hacer películas que después son redondas y que llegan a ganar premios internacionales”.

Fotograma del documental de Petitet

CLAVES PARA RODAR UN DOCUMENTAL

Un documental trata de informar, concienciar y enseñar sobre un tema de carácter social, científico, pedagógico, político, etc. La clave para poder hacer un documental sobre una persona o un grupo de ellas, es que entiendan qué hay detrás del documental, que entiendan la buena voluntad, la profesionalidad y el motivo por el cual haces este documental, independientemente de que haya un productora detrás. “Te dirán que sí, si consideran que explicar este caso sirve para alguna cosa, si es puro voyerismo, no. —dice Carles— Afortunadamente hay gente dispuesta a explicar su caso porque hay un bien mayor, incluso te acabará agradeciendo que te hayas preocupado por este tema que le está afectando a un porcentaje de la humanidad”. La base para realizar un proyecto documental es tener clara la historia que se quiere explicar, definir hacia dónde camina e intentar que todo lo que se ruede tenga la lógica del objetivo que se intenta lograr.

By | 2018-06-15T14:04:23+00:00 junio 15th, 2018|Categories: Entrevistas|