Lo que comenzó antes de 1940 para nutrir a la industria local con maquinas ampliadoras, reveladoras y otros artículos para la producción más analógica, hoy se ha convertido en una empresa que intenta seguir el ritmo que marca el mercado pero dando un valor añadido:
la artesanía.

Todo el producto que oferta Fargnoli es artesanal y manual, desde las barras hasta los engranajes. Funcionan con producción en series pequeñas de entre 30 y 100 unidades, ya que van un poco a merced de las exigencias del cliente.

“Hemos renovado la producción en los últimos años y hacemos sliders, travellings y cosas muy concretas hechas a mano, como cheese plates y necesidades muy particulares”, señala Jordi Planells, actual propierario de esta pequeña empresa familiar afincada en el barrio del Raval de Barcelona.

Sencillez y eficacia

Su producto top ventas es el Fargslider, que aúna sencillez y eficacia: “Intentamos que sea muy simple, muy intuitivo, que con verlo se sepa trabajar con él”, apunta el productor. Trabajan mucho por encargo y haciendo productos a medida, como por ejemplos las barras del slider.

Abogan por un producto que sea accesible a todo el mundo:

“Nuestra filosofía es hacer un producto de clase media, que precisamente es lo que está desapareciendo.”

Apuestan por la cercanía con el cliente, dando casi una garantía de por vida. Pese a que la fabricación artesanal es cara, intentan ofrecer precios competitivos, pero poniendo siempre por delante la calidad: “No queremos tener un bajo precio y que al segundo día el profesional ya haya tenido problemas”, subraya Jordi Planells.

Prototipo y diseño

Lo más complicado a la hora de ponerse a fabricar un producto es el diseño y prototipo que, en este caso, elabora el propio Planells:“Todo tiene unas acotaciones básicas que es lo que te permite empezar a trabajar sobre ello”. Procura observar mucho cómo trabajan en cine para inspirarse y adaptar esas ideas a sus diseños.

“Hasta conseguir el prototipo final de un travelling, por ejemplo, he llegado a hacer hasta tres prueba porque en el dibujo es sencillo pero a la hora de producirlo es más complicado”, apunta el artesano. Intentan que “todo sea sencillo y bastante modulable”, que no haya que desarmar todo el producto para cambiar una pieza y que no sea desmontable ni “engorroso”.

Versatilidad VS Gran empresa

Hacer series pequeñas les permite ser más versátiles a la hora de gestionar la producción. Suelen trabajar con un pequeño stock, sobre todo a nivel de iluminación, para poder atender las demandas de los clientes. Al tener poca infraestructura no les es complicado variar de un producto a otro, así que siempre están predispuestos a nuevas peticiones.

Son entre tres y cuatro trabajadores en la empresa, todos técnicos en máquinas, dinámicos y versátiles que pueden hacer odas las partes de la cadena de montaje. “No tenemos nada de gran empresa, procuramos sacarnos el trabajo”, subraya Planells.

Slider Farg 1.5m

Farg Slider ya también disponible en Avisual Pro

No han llegado a internacionalizarse y tampoco trabajan con campañas de marketing, sino que funcionan más con el boca a boca, pero están contentos con su forma de hacer.

Una empresa que ha pasado de padres a hijos, y que está muy a gusto sin jerarquías de trabajo y con una confianza plena en sus trabajadores que solo los años de experiencia otorgan.

Todavía trabajan mucho con iluminación clásica, como los cuarzos y las fluorescencias, pero no descartan en un futuro próximo sumarse al carro del led. De hecho, Planells, ya está trabajando sobre proyectos concretos, aunque pone por delante la potencia de las nuevas cámaras que cada vez “necesitan menos iluminación” para captar imágenes de forma eficiente.

Lo que está claro es que el mundo del audiovisual es un mundo ligado a lo tecnológico y está en constante renovación. Eso es algo que las empresas tienen que asimilar para ser competentes en este mercado.